Cual es el secreto de elegir un buen catering

Aunque para muchos el evento suele ser lo importante, lo cierto es que gran parte del éxito de una cita pasa por el catering.

Son muchos quienes acaban recordando si hubo variedad, calidad y sabores. Puede que algunos no recuerden todo el menú, pero está claro que si algo falla, lo recordarán para siempre y se vinculará con la celebración.

¿Cómo acertar con un buen catering?

Lo primero es planificarlo con tiempo. Es necesario saber el presupuesto con el que se cuenta y la asistencia para poder sacar el mejor partido a los recursos.

Contar con profesionales será vital para que sean capaces de plantear opciones que luzcan, queden bien y atiendan a las necesidades de cada ocasión. La experiencia se nota y de ahí que contratar un catering en Barcelona o en cualquier capital pase por echar un vistazo a los verdaderos profesionales.

Porque no es lo mismo una reunión de empresa que una boda o que una presentación. De ahí que el planteamiento sea completamente diferente.

Hay bodas que requieren de arroces cuando son camperas, empresas que tiran de aperitivos o incluso presentaciones que acaban siendo comidas o cenas. Depende mucho del presupuesto, pero también de la creatividad y de la libertad que permita cada organizador. En muchos casos, cuando se dan las mejores sinergias, se consiguen eventos en los que el catering, discretamente, se convierte en un éxito que no desvía la atención de lo que se celebra, que en el fondo es su función” explican desde Catering L’emporda.

La calidad del producto, el producto de cercanía, la tradición que quiera transferirse y la forma de cocinar que sea clásica y lenta suele ser la tendencia. Ya ha quedado lejos la innovación en la que no se sabía que se llevaba a la boca uno porque la sorpresa primaba. Ahora se buscan recetas de calidad que potencien los ingredientes y la forma de cocinar, ese toque que sea característico de una zona y que también hable de los organizadores.

Improvisar es el enemigo del éxito. Planificar el menú, confirmar los asistentes y garantizar que tanto la comida como la bebida no falte serán solo el principio. El resto, depende de los que saben, de los expertos en catering.