Cómo organizar un catering para un evento

Los cáterings han llegado para quedarse como opción tanto a nivel empresarial como a nivel particular. Mientras que antes eran mucho más habituales las comidas en un local, cada vez son más las compañías que utilizan sus instalaciones para preparar un cóctail o un aperitivo para eventos que sirva de apertura para establecer relaciones interdepartamentales, pero también para presentaciones con clientes o potenciales inversores.

Las reuniones in situ, donde mientras se habla se pueden degustar productos o menús con ingredientes típicos y de proximidad facilitan la comunicación entre las partes, pero también consiguen generar un ambiente distendido donde es mucho más sencillo negociar y establecer ciertos puntos de unión para proyectos.

Lo mismo ocurre en el ámbito privado, cada vez son más las familias que optan por contratar un cátering que dé servicio a sus cenas, eventos o incluso fiestas y así, evitar que los anfitriones tengan que estar preparando en cocina los platos mientras el resto de invitados establece relaciones en otra sala.

¿Por qué un cátering?

Porque lo primero es agasajar a los invitados y para ello es necesario estar con ellos como anfitriones. Delegar ese trabajo a profesionales garantiza, sobre todo, la calidad de producto y servicio y desentenderse del engorro que supone tener que estar pendiente de todos los detalles para que nada falle.

Esa será, desde el momento de la contratación, labor de quienes se encargan realmente de hacer que todo funcione como si de un engranaje se tratara.

Con las reuniones previas donde se establecen los menús, las condiciones y la idea en mente, quienes se dedican al mundo del catering saben trasladar la idea a la realidad y hacer de cada evento algo único, personalizado y a la medida de quienes están detrás de su organización.

“Es primordial conocer desde el primer momento el objetivo del evento para poder ofrecer, desde la organización, todo lo necesario para que sea un éxito. Cumplir con una planificación integral que incluya todo lo que se servirá, pero también dónde, qué decoración rodeará el evento y cuáles serán los momentos claves del mismo ayudan a tener todo previsto y evitar cualquier carencia” explican desde thecooksters. “Por nuestra experiencia, apostar por aperitivos ayuda a que la gente pueda moverse libremente, sin necesidad de portar plato, y permitiendo hablar libremente en tan solo un bocado” explican.

Realmente, es cierto. La tendencia en los grandes restaurantes es un menú degustación de pequeños aperitivos que se convierten en plato por sí mismos.